:: Mis visitas ::

001 :: Era feliz...

martes, 10 de junio de 2008

En realidad la estaba cagando de lo lindo, puesto que no hacia ni el huevo en la universidad, pero admito que era feliz, muy muy feliz... bueno, tanto no.

Me levantaba, iba a clases, a las que me interesaba, y volvía al piso, desayunaba por el camino, o en la facultad, saludaba a todos mis amigos, y por las tardes llegaba la rutina, tardes enteras de chats, chateando con chicos de la provincia, o con mis amigos, en un ciber, 2 o 3 horas todos los días.

La causa de visitar los cibers, fue en primer lugar, que mis compañeros de piso tenían clase por la tarde, y no todas las tardes se puede queda con algún amigo para tomar un café o una cerveza, o ir de compras al centro, u otras muchas cosas, así que me tocaba quedarme solo en el piso.

La programación de la tele por la tarde, para un estudiante, es lo peor que hay, pues las telenovelas como que no son lo mio, ni los shows donde la gente cuenta sus penas, en definitiva, la TV era una mierda, y como no tenía internet en el piso, pues a los cibers.

A lo primero, iba a chatear con mis amigos, pero... la verdad, entre ustedes y yo, es que los chicos siempre me han dado morbo. Normalmente me cruzaba en el chat con un chico, de unos 17 o 18, al que apodé "el cani", porque siempre iba con carzonas de fútbol y alguna camiseta. La verdad es que me daba morbo, así que un buen día dije, que en una capital tiene que haber gente como yo, que se conecte a internet para chatear con otros chicos, porque no se atreven a hacerlo en persona, dado que no todos saben de sus gustos.

Encontré gente maja, para que mentir, y encontré a gilipollas.

Encontré gente guapa, fea, con pluma, sin pluma, macarras y pijos, de todo, pero sobre todo, encontré.

Hace un año de todo lo que cuento, pues al terminar el año, deje la carrera, por el principal motivo de que, con mucha atención que le prestaba, no era suficiente, y me distraía mucho en la capital, pues cuando no estaba de chateo, estaba en el piso de alguno... repasar lo dado en clase, no era lo mio, y dejar todo para el ultimo día en una universidad no es nada recomendable. El caso que me vino la cosa grande, y lo dejé.

Volví al pueblo, porque sí..., porque soy de pueblo y no de capitales de provincias y grandes urbes donde cada uno va a su rollo y no importa como vayas vestido ni la música que escuches, solo importa no saltarte un semáforo en rojo, porque no frenarán.


Hoy, un año mas tarde, miro por la ventana, empiezan las tardes a ser demasiadas largas, no tengo a nadie a quien llamar, ni siquiera para echar un triste café. Bajo a la cocina, estoy solo, busco una cafetera y encuentro la que usaba en mi piso, la abro y me trae muchísimos recuerdos, de tardes tirado en el sofá, aburrido, con el cenicero en lo alto de la mesa, el café medio frío, y un cigarro a punto de consumirse, pensando... ¿Me llego al ciber a ver quien encuentro?

No hay comentarios: